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El Beso
 

El Beso es una obra inspirada en mis raíces afroperuanas y en la unión entre el amor, la identidad, la naturaleza y el universo. Dos rostros se encuentran en un beso mientras sus formas parecen fundirse con un paisaje verde y orgánico.

El contraste de las pieles representa el encuentro entre diferentes mundos, mientras que la presencia del rostro afrodescendiente conecta la obra con mis propias raíces y con la riqueza cultural afroperuana que ha acompañado mi expresión artística. Las formas abstractas que rodean a la pareja contienen pequeños universos y espacios cósmicos.

Para mí representan aquello que no podemos ver cuando dos personas se encuentran: emociones, recuerdos, raíces y mundos interiores. El verde simboliza vida, naturaleza y transformación. Las formas que recorren los rostros eliminan poco a poco las fronteras entre los cuerpos, convirtiendo el beso en algo más profundo que un gesto romántico.

Creada en Berlín en 2005, esta obra nació lejos del Perú, pero conserva una conexión con mis orígenes. Es parte de una búsqueda artística en la que combino mi herencia afroperuana con elementos surrealistas, simbólicos y contemporáneos.

El Beso es el encuentro de dos cuerpos, dos identidades y dos universos que, durante un instante, se convierten en uno.

Título: El Beso

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2005

Lugar de creación: Berlín, Alemania

Estilo: Arte afroperuano · Surrealismo · Arte simbólico · Arte contemporáneo

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Pianista y Colibri: Acordes de Vida

Pinturas

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Esta obra nació en Bamberg, Alemania, en el año 2003, como un encuentro entre la música, la naturaleza y mis recuerdos del Perú. Las grandes manos que recorren el piano representan la creación y el lenguaje universal de la música. Los dedos parecen prolongarse sobre las teclas mientras un colibrí se acerca, como si pudiera escuchar la melodía y formar parte de ella. La planta y la pequeña gota de agua introducen la vida y la naturaleza dentro de este universo musical.

El colibrí tiene para mí un significado especial. Su presencia está inspirada en las Líneas de Nasca, en mi tierra peruana, donde la figura ancestral del colibrí permanece dibujada sobre el desierto desde hace siglos. En esta pintura quise trasladar aquel símbolo de Nasca a un espacio diferente: hacerlo volar desde el desierto peruano hasta las teclas de un piano en Alemania. Así, la obra establece un puente entre Nasca, Perú y Europa, y también entre dos partes fundamentales de mi expresión artística: la pintura y la música. El colibrí representa el vuelo de mis raíces y de mis recuerdos; el piano representa el camino musical que continuaba desarrollando lejos de mi tierra.

Las manos son el punto de encuentro entre ambos mundos: son las que crean, pintan, tocan y transforman las experiencias vividas en arte. El Pianista y el Colibrí habla finalmente de algo que siempre viaja con nosotros: nuestras raíces. Podemos alejarnos miles de kilómetros del lugar donde nacimos, pero ciertos símbolos, sonidos y recuerdos continúan acompañándonos y encuentran nuevas maneras de aparecer en nuestra creación.

Título: Pianista y Colibrí: Acordes de Vida

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2003

Lugar de creación: Bamberg, Alemania

Estilo: Surrealismo · Arte simbólico · Arte contemporáneo · Inspiración en la cultura Nasca​

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Cancer: Instrumentos en Transformation

Cáncer: Instrumentos en Transformación es una obra creada en Berlín, Alemania, en 2005, inspirada en el signo zodiacal de Cáncer y llevada a un universo personal donde se encuentran el cuerpo humano, la naturaleza, la música y mis raíces afroperuanas.

La figura femenina ocupa el centro de la composición y representa la sensibilidad, la fuerza y la transformación. Su cuerpo parece integrarse con los diferentes elementos que la rodean. Sobre ella aparece la Luna, estrechamente vinculada a Cáncer, iluminando la escena como símbolo de intuición, emociones y mundo interior. El cangrejo, representación esencial de Cáncer, aparece transformado y conectado mediante un largo cordón orgánico que recorre la pintura. Este cordón une el cuerpo con los instrumentos y con otras formas naturales, como si fuera una vena por la que circulan la vida, la memoria y el ritmo.

Nada está completamente separado: mujer, naturaleza y música pertenecen a un mismo organismo. Entre los elementos musicales aparecen el piano y el cajón peruano. El cajón tiene para mí un significado especialmente personal. Como artista afroperuano, es un instrumento que he tocado y que forma parte de mi expresión musical y de mi vínculo con la cultura afroperuana. Su presencia en la pintura no es solamente decorativa: representa el ritmo, las raíces, la memoria y la identidad que llevo conmigo.

Las raíces y plantas que atraviesan la composición evocan el origen y la permanencia, mientras que la esfera situada bajo la mano de la mujer introduce una dimensión misteriosa, casi como un mundo contenido dentro de otro mundo.

En esta obra los instrumentos dejan de ser objetos para convertirse en formas vivas. Se alargan, se conectan y se transforman junto al cuerpo y la naturaleza. De esta manera, Cáncer: Instrumentos en Transformación representa un viaje entre lo ancestral y lo imaginario, entre mis raíces afroperuanas y mi experiencia artística en Europa.

Título: Cáncer: Instrumentos en Transformación

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2005

Lugar de creación: Berlín, Alemania

Estilo: Arte afroperuano · Surrealismo · Arte simbólico · Arte figurativo

Birimbau

 Esta pintura nació en 2003, en Bamberg, Alemania, a partir de una experiencia musical que marcó mi camino artístico. En aquellos años compartía música con amigos brasileños y, en medio de nuestros encuentros, mi cajón peruano comenzó a dialogar con un instrumento que despertó profundamente mi atención: el berimbau.

El sonido ancestral del berimbau, ligado a la tradición afrobrasileña y a la capoeira, se encontró con el ritmo del cajón que yo llevaba conmigo como parte de mis raíces afroperuanas. Eran instrumentos de culturas diferentes, pero descubrí que podían hablar un mismo lenguaje: el ritmo.

En la pintura, la gran mano que sostiene el berimbau representa la fuerza del músico y la conexión directa entre el cuerpo y el instrumento. Los tonos de la piel, la madera, la cuerda y las formas geométricas del fondo convierten ese momento musical en una composición donde África, Perú y Brasil parecen encontrarse simbólicamente.

Para mí, esta obra representa algo que he vivido muchas veces a través de la música: cuando dos culturas se encuentran, ninguna tiene que desaparecer. Cada una conserva su identidad y, al tocar juntas, puede nacer una expresión nueva.

El berimbau que aparece en esta pintura simboliza precisamente aquel encuentro que viví en Bamberg: el sonido afrobrasileño conversando con mi cajón afroperuano.

Título:Birimbao

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2003

Lugar de creación: Bamberg, Alemania

Estilo: Arte afroperuano · Surrealismo · Arte simbólico · Fusión afro-latinoamericana

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La mirada que no olvido

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Esta obra fue creada en 2021, en Zúrich, Suiza, y nació de un sentimiento profundamente personal: la pinté para mi amor, que en aquel momento se encontraba lejos de mí. La distancia hizo que su mirada adquiriera todavía más fuerza en mis recuerdos. Sus ojos, intensos y profundos, permanecían presentes en mi mente, y sentí la necesidad de llevarlos a la pintura para conservarlos conmigo.

Pintar esta obra fue mi manera de decir: aunque estés lejos, tu mirada permanece en mí. El gato representa la intensidad y el misterio de sus ojos. Su mirada se une simbólicamente con la de la mujer, creando una conexión entre ambos rostros. Es una presencia silenciosa que observa y acompaña, como esos recuerdos que permanecen incluso en la distancia. El cabello se transforma poco a poco en grandes olas.

Para mí, esas ondas representan las olas que aparecen una y otra vez en mis sueños. Se entrelazan y envuelven a la mujer y al gato, formando un espacio donde el amor, los recuerdos y los sueños se convierten en una sola imagen. Los tonos azules transmiten profundidad, nostalgia, tranquilidad y distancia. La composición parece flotar entre el sueño y la realidad, como si aquella mirada hubiera quedado suspendida en el tiempo. “La mirada que no olvido” es una declaración de amor convertida en pintura. Es el recuerdo de unos ojos que la distancia no pudo borrar y que continuaron acompañándome en mis pensamientos y en mis sueños.

Título: La mirada que no olvido

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2021

Lugar de creación: Zúrich, Suiza

Estilo: Arte simbólico · Surrealismo · Arte figurativo · Expresión emocional

El Sol de Playa Hermosa

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En “El Sol de Playa Hermosa”, el ocaso se convierte en música. Dos percusionistas de formas abstractas interpretan sus instrumentos frente al mar mientras un gran sol ilumina el horizonte y extiende su reflejo dorado sobre las aguas del Pacífico. La obra fue realizada en 2006, en Berlín, Alemania, pero nace de mis recuerdos de Playa Hermosa, en Marcona, Perú, un lugar profundamente ligado a mi niñez y adolescencia. Allí solía nadar, recorrer la playa y compartir momentos con mis amigos.

A pesar de encontrarme a miles de kilómetros de distancia, al pintar esta obra regresé emocionalmente a aquel paisaje de mi juventud. Los dos músicos representan mi vínculo con la percusión y las raíces afroperuanas. Sus cuerpos alargados y abstractos parecen formar parte del ritmo: uno toca una conga mientras el otro está sentado sobre el cajón peruano. No busqué representar figuras humanas de manera tradicional, sino transformar sus cuerpos en líneas, movimiento y sonido.

El cajón peruano tiene para mí un significado especial. Como músico y percusionista afroperuano, ha acompañado gran parte de mi trayectoria artística. En esta pintura, el cajón y la percusión llevan simbólicamente el ritmo afroperuano hasta las playas de Marcona. El gran sol domina la composición como una presencia llena de energía y memoria. Sus tonos amarillos, naranjas y rojos contrastan con el azul profundo del océano, mientras las rocas oscuras recuerdan el paisaje característico de la costa de Marcona.

“El Sol de Playa Hermosa” es un encuentro entre dos lugares y dos tiempos: Berlín, donde nació la pintura, y Marcona, donde nació el recuerdo. Es también un encuentro entre pintura, música y memoria; un homenaje a aquellos atardeceres de mi juventud que, aun estando lejos del Perú, continuaban viviendo dentro de mí.

Título: El Sol de Playa Hermosa

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2006

Lugar de creación: Berlín, Alemania

Inspiración: Playa Hermosa, Marcona, Perú

Estilo: Arte afroperuano · Arte abstracto figurativo · Arte simbólico · Paisaje y memoria

El violin de mi soledad

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El violín de mi soledad nació en 2011, en Berna, Suiza, durante uno de esos periodos de mi vida en los que la nostalgia, la soledad, el abandono y la depresión se hicieron profundamente presentes. En aquel momento encontré en la pintura una manera de transformar esos sentimientos en imágenes. La obra está inspirada en una violinista de Erlangen, Alemania.

Su figura ocupa un lugar central en la composición. Con los ojos cerrados y el violín apoyado sobre su cuerpo, parece tocar no para un público, sino para sí misma. Su música se convierte en una voz interior, en una melodía capaz de expresar aquello que las palabras no alcanzan a decir. La lágrima que recorre su rostro representa el dolor íntimo y silencioso.

Sobre el cielo aparece también un gran ojo llorando, símbolo de una mirada que observa desde el interior, de los recuerdos que permanecen y de las emociones que, aunque intentemos contenerlas, terminan saliendo a la superficie. La gran lágrima suspendida parece dirigirse hacia el mar, uniendo el sentimiento humano con la inmensidad del paisaje. En la distancia aparece un barco velero sin rumbo, inclinado sobre las aguas.

Ese barco representa mi propio estado emocional en aquella época: sentirme navegando sin saber exactamente hacia dónde ir, empujado por los acontecimientos, buscando una dirección y un lugar donde encontrar nuevamente tranquilidad. El ocaso rojo y dorado envuelve toda la escena. El sol desciende sobre el horizonte mientras su reflejo atraviesa el mar. Es el final de un día, pero también la posibilidad de que después de la oscuridad vuelva nuevamente la luz. El violín, el ojo, las lágrimas, el mar, el sol y el velero forman un mismo lenguaje simbólico. El violín es la voz de la soledad; la lágrima es el sentimiento que ya no puede permanecer oculto; el barco es el alma que continúa navegando aun cuando ha perdido temporalmente su rumbo.

El violín de mi soledad es una obra profundamente personal: un recuerdo convertido en pintura, donde la música y el paisaje se encuentran para contar una etapa de mi vida marcada por la tristeza, pero también por la necesidad de seguir adelante.

Título: Navegando en mi soledad

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2011

Lugar de creación: Berna, Suiza

Inspiración: una violinista de Erlangen, Alemania

Estilo: Surrealismo · Arte simbólico · Expresionismo emocional

Explosion de Colores

Explosión de Colores nace de un encuentro cotidiano que se transforma en inspiración artística. Una compañera de trabajo me dijo un día: «Píntame». Conociendo su gusto por los colores vivos e intensos, imaginé su retrato no como una representación tradicional, sino dentro de mi propio universo creativo. La obra parte también de un elemento que aparece con frecuencia en mi imaginación: la bola de cristal.

Para mí, la esfera representa un pequeño universo donde pueden quedar atrapados los recuerdos, las personas, los sentimientos y la fantasía. En esta pintura, la figura femenina aparece dentro de esa esfera, mientras sostiene otra pequeña bola de cristal, creando un juego entre realidad, reflejo e imaginación. Mis manos adquieren un papel fundamental. No están simplemente sosteniendo la esfera: la hacen explotar simbólicamente. De ellas nace una fuerza creativa que rompe los límites de la bola y libera los colores hacia el espacio. Azules profundos, violetas, rojos, naranjas y destellos de luz se esparcen por las manos y alrededor de la figura, como si la pintura misma estuviera naciendo en ese instante.

La mano que toca la esfera representa el impulso del artista: el momento en que una idea sencilla se convierte en creación. La pintura fluye, gotea y se expande, mezclándose con la piel y borrando la frontera entre el pintor, la modelo y la obra.

Explosión de Colores representa para mí la libertad de crear a partir de una persona real y llevarla hacia un mundo imaginario. Es una celebración del color, de la energía y de ese instante inesperado en el que alguien dice «píntame», y de esas dos palabras nace todo un universo.

Título: Explosión de Colores

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2026

Lugar de creación: Zúrich, Suiza

Estilo: Arte contemporáneo · Surrealismo · Arte simbólico · Expresión cromática

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La Boda

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La boda nació de un momento inesperado y profundamente emotivo. La obra está inspirada en una artista húngara y su pareja, quienes celebraban su matrimonio en Budapest. Fui invitado a compartir con ellos ese día especial y, casi en el último momento, sentí el deseo de entregarles algo que fuera más allá de un regalo: una pintura que conservara para siempre la memoria de su unión.

Tenía una obra que aún no había terminado. Al pensar en ellos y en el nuevo camino que estaban comenzando juntos, aquella pintura encontró de pronto su sentido. Así nació La boda.

La pareja aparece caminando de la mano sobre un gran piano que se transforma en un camino hacia el horizonte. Las teclas representan la vida en común: cada una puede ser una experiencia, una alegría, una dificultad o un nuevo sueño. Juntas forman una melodía, de la misma manera que dos personas construyen su historia paso a paso. Ella levanta un ramo de rosas rojas, símbolo del amor, la celebración y la fuerza de los sentimientos. El vestido blanco se mueve con libertad mientras ambos avanzan descalzos, transmitiendo naturalidad, confianza y la decisión de recorrer juntos lo que todavía está por venir.

El enorme astro que aparece entre las nubes aporta a la escena una dimensión de sueño y misterio. Frente a ellos se abre un horizonte luminoso que simboliza el futuro desconocido de una pareja que acaba de comenzar una nueva etapa de su vida. Esta pintura fue creada como regalo, pero también como un deseo: que cuando ellos la contemplen con el paso de los años puedan regresar por un instante al día de su boda y recordar que alguna vez comenzaron a caminar juntos hacia un futuro todavía por escribir.

La boda no representa solamente un matrimonio; representa el comienzo de una nueva melodía, compuesta entre dos personas que deciden recorrer el mismo camino.

La boda Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2026

Lugar de creación: Budapest, Hungría

Estilo: Arte contemporáneo · Surrealismo · Arte simbólico · Romanticismo

Retrato de mis 16 años - Sueños de mundo

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Retrato de mis 16 años — Sueños de mundo Esta obra es un encuentro entre quien fui y quien llegué a ser. Pintada en 2026, representa mi rostro a los 16 años, una etapa en la que mi mirada estaba llena de inquietud, fuerza y deseos de descubrir qué había más allá del lugar donde había crecido. En los ojos está el centro de la pintura. Es la mirada de un joven que quería comerse el mundo, conocer otros países, otras culturas y otras formas de vivir. En aquel tiempo viajar por el mundo era todavía un sueño, pero dentro de mí ya existía la certeza de que algún día partiría. El rostro joven, sereno pero decidido, contrasta con la intensidad de esos ojos. El cabello abundante y la sencillez de la vestimenta conservan la esencia de aquella época y de mis raíces. No quería representar solamente mi apariencia a los 16 años, sino también la ambición, la curiosidad y la esperanza que llevaba dentro. Con los años, aquel muchacho consiguió realizar muchos de esos sueños. Conocí diferentes lugares, culturas y personas, y el arte, la música y mis raíces afroperuanas me acompañaron en ese camino. Pero nada llegó gratuitamente: detrás de cada viaje hubo emoción, trabajo, sacrificios, momentos difíciles y la decisión constante de continuar. Por eso este autorretrato no habla únicamente del pasado. Pintarlo en 2026 significa mirar nuevamente a aquel joven desde el presente y poder decirle: “Lo logramos. El mundo que soñabas conocer estaba esperándote.” La obra representa la fuerza de los sueños cuando uno se atreve a perseguirlos. Aquella mirada de los 16 años sigue viviendo en mí: es la misma curiosidad que todavía me impulsa a crear, viajar y descubrir.

Título: Retrato de mis 16 años — Sueños de mundo

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2026

Estilo: Retrato · Arte autobiográfico · Arte afroperuano · Realismo simbólico Tema: Juventud · Sueños · Viaje · Sacrificio · Superación · Identidad

Trompa de Elefante, Ritmos de mi memoria 

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​Esta obra nace de una antigua fotografía de mi hermana Idalih y, sobre todo, de los recuerdos de mi infancia en Marcona, Perú, frente a una de las formaciones naturales que más despertaron mi imaginación desde niño: la Trompa de Elefante. Desde muy pequeño recorrí estas playas junto a mi familia y mis amigos. Recuerdo caminar entre sus piedras redondeadas y buscar mariscos alrededor de la trompa y los pies de aquella enorme formación rocosa. También recogíamos pequeñas conchas de diferentes formas y colores, que después utilizaba para crear collares y pulseras.

El agua de esta zona es muy fría, pero extraordinariamente cristalina, tanto que permite observar peces y otros animales marinos bajo la superficie. Aquellas grandes rocas de Marcona fueron fundamentales para despertar mi imaginación. Desde niño encontraba en ellas figuras, animales y formas fantásticas. Sin saberlo todavía, esos paisajes comenzaron a educar mi mirada y se convirtieron en una de las primeras fuentes de inspiración para mi camino como artista plástico.

En esta pintura no busco reproducir la playa exactamente como es, sino como permanece dentro de mis recuerdos y de mi imaginación. La obra tiene un lenguaje surrealista y figurativo, donde el paisaje real de Marcona se transforma y se encuentra con otra parte esencial de mi vida y de mi identidad artística: la cultura afroperuana. Los bailarines interpretan el alcatraz, una danza afroperuana llena de alegría, picardía, energía y movimiento. Sus cuerpos parecen seguir el mismo ritmo de las olas y de la luz del atardecer, mientras los músicos llenan la escena de percusión y tradición. Entre los instrumentos aparece el cajón peruano, un instrumento profundamente ligado a mi propia historia. El cajón ha sido uno de los compañeros de mi trayectoria artística y uno de los instrumentos que me llevó a recorrer diferentes lugares del mundo, compartiendo el ritmo y la cultura afroperuana más allá de las fronteras del Perú. Junto al cajón aparecen también la quijada de burro y la campana, instrumentos de percusión que enriquecen la escena y le dan ese sabor, carácter e identidad afroperuana que quería transmitir en la pintura.

No están presentes solamente como instrumentos musicales: representan una memoria sonora, el ritmo de nuestras celebraciones y una tradición que continúa viva a través de músicos y bailarines. El color tiene un papel fundamental en toda la composición. El paisaje está envuelto por un intenso ocaso de tonalidades rojizas, naranjas, ocres y doradas. La luz cálida del atardecer se extiende sobre el cielo, el mar, la playa y las grandes formaciones rocosas. Busqué especialmente que esos colores del ocaso se combinaran con los tonos de la piel de los personajes afroperuanos. La luz rojiza y naranja acaricia sus cuerpos y hace que bailarines, músicos y paisaje parezcan pertenecer a una misma atmósfera. La piel, la tierra, las rocas, el mar y el cielo quedan unidos por una misma luz.

La Trompa de Elefante es hoy un lugar turístico, pero para mí representa mucho más. Es parte de mi infancia, de los momentos compartidos con mi familia y mis amigos, de mis primeros descubrimientos frente al mar y de aquellas formas naturales que alimentaron mi imaginación y contribuyeron a despertar mi vocación artística.

“Trompa de Elefante, Ritmos de mi memoria” reúne dos mundos que siempre han formado parte de mí: el paisaje de Marcona y la cultura afroperuana. Es un recuerdo transformado en pintura, donde el alcatraz, el cajón, la quijada y la campana vuelven a sonar frente al mar, mientras la Trompa de Elefante permanece bajo el fuego rojizo y naranja del ocaso.

Título:  Trompa de Elefante, Ritmos de mi memoria

Artista: Edgard Vente Yubi

Año: 2026

Lugar de creación: Kloten, Suiza

Estilo: Arte afroperuano · Surrealismo · Arte simbólico 

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